ESCENA 22: APRENDERÁS A BAILAR A MI RITMO, DIJO EL DIABLO

MISER LICQDOUK recobra el conocimiento gradualmente con cada bache de la carretera. Las ventanillas están cerradas y el aire frio del desierto resuena dentro de la camioneta. Se remueve como puede pero tiene las manos y los pies atados fuertemente asi como una tercera cuerda que le une el cuello con los tobillos. Los dos hermanos están sentados delante y beben cerveza. En la radio está la canción "Hurricane" de Dylan.
El chico de pelo corto canturrea el estribillo en otro tono y desafinando. El otro está girado totalmente hacia el conductor y le está apuntando con una pistola.
_Parece que tu brujo de los cojones ha despertado de su lindo sueño.
(dice mientras clava su mirada violenta y perversa en el retrovisor)
_Buenos días, princesa. ¿Ha vuelto a soñar con bisontes, hoy? Y tú ya puedes dejar de apuntarme con ese chisme que como ves no he matado a tu "novia".
CHICO DE PELO LARGO
_Aún así debería meterte una bala en la sien aquí mismo... tarde o temprano tendré que hacerlo.
El copiloto deja su arma y salta al asiento de atrás con el secuestrado. Le levanta la cabeza y por primera vez se da cuenta de que lleva un balazo en el pomulo.
_ Joder, Abel...
La camioneta se para bruscamente y MISER se cae en el hueco que hay entre los asientos delanteros y traseros.
_...¡¡QUÉ!! Abel eres tu idiota, está claro que a ti te llamaron Abel y a mí Caín. Aunque a tu madre no le diese jodido tiempo de explicártelo. ¡Queda claro! ¡Yo soy mi propio antepasado!
La camioneta se pone en marcha otra vez y transcurre un minuto en completo silencio.
_Como iba a decirte...hermano, este tio lleva alojada una de tus balas en la cara; no entiendo como sigue vivo con la pinta de enfermo que tiene.
CHICO DE PELO CORTO
_Tranquilo, brother, le curaremos en la jaima. Hemos llegado ya.
MISER cierra los ojos fuertemente y su espiritú puede ver una imagen del lugar al que le llevan sus captores.
_ Por favor... no la mates... no mates a esa cobra que tenéis en la tienda, es... preciosa.
(farfulla con la cara en el suelo)
El chico del pelo corto mira confuso al viejo chamán por el retrovisor y poco después estalla en una carcajada.
_ Sal de mi cabeza, "toro sentado", que a esa cobra la metí en la tienda para jugar con ella; además...es lo único que tenemos por aquí para comer.
Acto seguido el muchacho vuelve a reir con la misma risa estridente. El copiloto, hasta ahora absorto en sus pensamientos, tira la colilla humeante por la ventanilla y baja del coche en cuanto este hace ademán de detenerse.
_Bienvenido a tu proximo hogar, viejo; no tiene las comodidades malolientes de tu cobertizo pero haré TODO lo posible por hacer tu estancia lo más INSOPORTABLE posible.
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